Los Patriots caen ante Buffalo
Buffalo detuvo la racha de 10 partidos ganados de los New England Patriots
Iván Mendoza
12/15/20252 min read


La Semana 15 de la NFL será recordada como una de las jornadas más intensas de la temporada 2025, y en particular, el enfrentamiento entre Buffalo Bills y New England Patriots se llevó todas las miradas. En una fría tarde de domingo en Gillette Stadium (Foxborough), los Bills consiguieron una de las remontadas más electrizantes de la campaña para ganar 35–31 y poner fin a la racha de 10 victorias consecutivas de los Patriots.
Este resultado no solo alteró el destino inmediato de ambos equipos, sino que también encendió de nuevo la pelea por el título de la división AFC Este, una de las más reñidas de la NFL este año.
Dominaron temprano los Patriots,pero no supieron cerrar
Desde el silbatazo inicial, los Patriots impusieron su ritmo. Con el mariscal novato Drake Maye liderando la ofensiva, Nueva Inglaterra arrancó con fuerza y rápidamente tomó una ventaja dominante de 21–0 durante el primer cuarto. Dos touchdowns por acarreo de Maye y una gran corrida de TreVeyon Henderson de 52 yardas encendieron a la afición local.
Al medio tiempo, el marcador mostraba un cómodo 24–7 gracias también a un gol de campo, mientras la defensa de New England había forzado varios three-and-outs para mantener al rival sin ritmo.
Pero lo que parecía un control absoluto del juego en la primera mitad se desmoronó por completo en la segunda.
La reacción de Buffalo
En el descanso, los Bills tenían la presión de estar contra las cuerdas. No era solo perder por 17 puntos, sino permitir que el rival asegurara el título de la división. Entonces, Josh Allen hizo lo que mejor sabe hacer: liderar una ofensiva implacable.
Allen conectó para tres touchdowns —dos de ellos con Dawson Knox— y añadió yardaje importante con su movilidad. Además, James Cook fue clave con tres anotaciones y más de 100 yardas por tierra, reafirmando su rol como pieza ofensiva esencial.
Punto por punto, Buffalo descontó el déficit hasta tomar la ventaja por primera vez en el tercer cuarto, tras una serie de grandes jugadas y errores puntuales de los Patriots, entre ellos una intercepción que cambió el impulso del partido.
Un cierre vibrante y una defensa que ajustó perfecto
Ya con el marcador apretado, el duelo entró en un intercambio de golpes ofensivos y determinaciones tácticas. En un momento crítico, la defensa de Buffalo logró dos paradas consecutivas que terminaron por sellar la victoria. En un 4ª y 5 desde la yarda 22 de New England, el pase de Maye fue desviado y esa jugada fue esencial para que el reloj corriera y los Bills cerraran el encuentro sin dar la vuelta.
La combinación de la ofensiva explosiva de los Bills y la incapacidad de los Patriots de cerrar el juego resultó en un resultado que pocos vieron venir al inicio del tercer cuarto.
Con este triunfo, los Bills mejoran su marca a 10–4 y mantienen viva la pelea por la división. Los Patriots, por su parte, ven cortada su racha de 10 victorias seguidas y quedan 11–3, manteniendo apenas una ventaja mínima en la cima del Este —pero con tres juegos restantes que definirán todo.
Esta derrota además retrasa la coronación automática de los Patriots como campeones de división.